Morena Herrera a diputados: “No condenen a una generación de niñas a crecer en esta inseguridad”

Reconocida en el 2016 por la BBC de Londres como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo, y la semana antepasada por la embajada de Canadá por su liderazgo en la lucha por los derechos de la mujer, Morena Herrera, considera que ha faltado voluntad política para hacer cumplir los programas y leyes dirigidas contra la violencia de género, y que la no discusión y legislación sobre la despenalización del aborto en casos excepcionales, puede condenar a una generación de niñas y adolescentes a la inseguridad. 

“Este no es un problema de colores partidarios, sino de responsabilidad pública. No condenen a una generación de niñas a vivir en esta inseguridad, a crecer en esta inseguridad”, dijo la activista y feminista a los diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa, en el programa FOCOS que se transmite los miércoles a las 6:00 de la tarde y domingos a las 7:30 de la noche por Canal 33, 7 en cable. 

Herrera reconoció los avances en la materia, pero cuestionó su poca efectividad y ejecución en un país con las más altas tasas de feminicidio del mundo y donde hay 24 mujeres presas con penas de hasta 30 años de prisión por supuestamente haberse provocado un aborto. “Se han creado mecanismos, instituciones y leyes, el problema es que funcionan poco. No existe la voluntad política para hacerlo funcionar. Tenemos una ley, pero se aplica poco (...) Y al acceso a la justicia para las mujeres es bien difícil”. 

La activista puntualizó que hay dos elementos que se han perdido de vista en la discusión por la despenalización o no del aborto: uno, que se ha fallado en extender la educación sexual en todos los centros educativos, y dos, que los datos demuestran que esta problemática afecta, principalmente, a las niñas, adolescentes y mujeres adultas que viven en situación de pobreza. “Hace falta que se comprenda así (como un problema de Estado)”. 

Herrera forma parte de un conjunto de organizaciones de la sociedad civil que ha introducido una propuesta a la Asamblea Legislativa para permitir el aborto en casos específicos, uno de ellos cuando la mujer embarazada enfrente un riesgo de salud o vida por una enfermedad preexistente, por ejemplo, o cuando ella haya sido víctima de una violación sexual. “A ninguna mujer que quiere ser madre se le puede quitar el derecho de serlo, pero respetarla como humana tampoco significa imponerle la maternidad después de un hecho de violencia sexual”.