Los incentivos fiscales han sido insuficientes, dar un poco más resulta atractivo, asegura Reyes

El Gobierno de El Salvador a través del Ministerio de Economía ha presentado un anteproyecto de Ley de Zonas Económicas Especiales (ZEE), que consiste en un tratamiento fiscal diferenciado de la región costero sur oriental, desde el Río Lempa hasta el Golfo de Fonseca, compuesto por 26 municipios. En este territorio se espera dinamizar inversiones y generar empleo a través de un esquema de exoneración de impuestos por un período de 25 años.

“Los estudios que nos llevan a proponer este tipo de legislación nos indican que si bien es cierto que hay un costo fiscal para el país, pero también hay otros efectos positivos, lo importante es ver el saldo neto, que es lo que le queda al país”, aseguró el presidente del Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador (PROESA), Sigfrido Reyes, en la entrevista del programa FOCOS que se transmite en Canal 33, los domingos a las 8:00 PM y miércoles a las 6:00 PM.

A pesar de que el año pasado, según el funcionario, los incentivos fiscales le costaron al país alrededor de 100 millones de dólares en impuestos no percibidos, el Estado recuperó ingresos por la vía del Impuesto Sobre la Renta e Impuesto al Valor Agregado, a través de salarios devengados. “Ese esquema de incentivos genera 110 mil empleos al país, genera más de la mitad de las exportaciones. Se exportaron el año pasado 5 mil 500 millones de dólares. Cerca de 3 mil millones vienen de empresas que gozan incentivos”, afirmó Reyes.

El presidente de PROESA reconoció que si bien en la propuesta de Ley de ZEE se contempla un esquema de incentivos fiscales, esto no es algo novedoso, pero es el camino para atraer nuevas inversiones al país. “No nos estamos inventando el agua azucarada, desde el gobierno nos preguntamos, si todo eso es así, por qué no se han instalado las empresas en oriente. Hay en nuestro juicio, insuficientes incentivos”, dijo.

Según lo ha explicado el Gobierno, a diferencia de estrategias productivas para la zona costero marina de la región oriental del país, diseñadas en el pasado, en esta nueva propuesta se apuesta por desarrollar la zona aledaña al Puerto de La Unión Centroamericana, para darle un atractivo a los potenciales inversionistas.

“La experiencia nos demuestra que no es suficiente tener un buen puerto, sino tienes carga para mover, ya sea de exportación o importación. Si quieres un puerto atractivo, debe tener una base productiva con respaldo. Los puertos deben tener un entorno productivo para que sean rentables”, aseguró el titular de PROESA, y agregó: “El puerto se diseñó en una zona con excelentes condiciones para servicios portuarios, pero carece de industria. El tejido productivo es muy débil”.

Respecto al proceso de concesión del Puerto de La Unión, el funcionario confirmó que a más tardar en septiembre, se espera concretar una segunda licitación del activo, aseguró que las recientes reformas a la Ley de Concesión del Puerto, permitirán corregir aspectos que hicieron fracasar el proceso en el pasado.  “La ley que se reformó en la Asamblea, determina que el dragado lo puede hacer el Estado, o un operador portuario, o una combinación de ambos”.

La región seleccionada para implementar la primera ZEE en El Salvador está compuesta por 26 municipios, en un espacio territorial de 3 mil kilómetros cuadrados, en donde habitan al menos medio millón de personas, de las cuales sólo 26 mil aproximadamente cuentan con un empleo formal.